Lo que el agua se llevó, la soledad y la soberbia

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Lo que el agua se llevó

Lo que el agua se llevó, o Ratónpolis, título utilizado en España, es una película que muchos recordamos de nuestra infancia por haber sacado más de un par de risas, pero, ¿realmente es tan buena como la recordamos?

Desde su trama a su animación, está película de DreamWorks deja mucho que desear, aunque claro, estos detalles y huecos argumentales no es algo que lleguemos a ver de pequeños. Por esto, ahora veremos la película desde un punto de vista más crítico.

La animación

Comencemos por lo más resaltante, la animación y el diseño de los personajes.

Por un lado la animación aparenta ser stop motion, pero realmente es 3d, dando una apariencia de fusión entre ambas que a muchos no les llegó a gustar para nada.

Pero, ¿esto a qué se debe? Originalmente la película fue pensada en stop motion, por lo que el diseño de los personajes, el storyboard y todo lo demás fue hecho pensando en este tipo de animación al que ya estaban acostumbrados, lamentablemente muy tarde se dieron cuenta de que el stop motion sería imposible de usar debido a todas las escenas con agua, las cuales no pueden animarse de buena manera en el stop motion.

Si bien el cambio de animación no tiene que ser necesariamente una falla, en este caso sí lo es, ya que cuando hablamos de stop motion nos vienen a la mente películas como Pollitos en fuga, el fantástico Sr. Zorro, la novia cadáver… Todas estas, que no tienen nada en común por su trama, ni mucho menos por el estilo de personajes, destacan por ser películas repletas de detalles, incluso en los extras, cosa muy contraria a Lo que el agua se llevó.

Si vemos solo a los personajes principales no encontraremos tantos problemas, más allá del hecho de que la superficie de la piel, ropa y accesorios es demasiado lisa. Pero, con los extras y los escenarios es una cuestión muy distinta, para empezar los extras son simples, con apenas un par de detalles, esto hace que el espectador se sienta un poco confundido por qué tipo de animación es realmente.

La trama

Roby, una rata que vive en una gran y lujosa mansión con su dueña, cierto día es dejado solo ya que la familia que lo tiene de mascota no puede llevárselo con él. Todo parece ser diversión sin fin, con Roby viendo películas, comiendo lo que desea y pasando el rato con las muñecas, hasta que llega a su casa un invitado no deseado, una rata de alcantarilla que desde el primer minuto es grosero y no parece tener vergüenza, ya que se comporta como si esa fuera su casa, y no duda en deshacerse de Roby a la primera oportunidad que le sale, arrojándolo al retrete.

A partir de entonces tendrá que vivir una aventura llena de peligros, persecuciones y situaciones que le darán asco, o les dolerá. Todo esto al lado de Rita, una especie de pirata conocida por robar un rubí y posteriormente un cable maestro que necesita el villano. Roby no tendrá más opción de ayudarla, mientras pide a su vez por ayuda para volver a la superficie.

Con muchos malentendidos y varios secuaces persiguiendolos para deshacerse de ellos, Lo que el viento se llevó es una película que puede entretener bastante bien a los pequeños, e incluso varios adultos, sin embargo, los más detallistas pueden tener algunos problemas con todo esto.

La soledad

Esta película nos habla principalmente sobre la soledad de Roby, y cómo él la afronta. Al principio lo vemos muy feliz de su estilo de vida llena de lujos, a su vez, observamos su desesperación al terminar en las alcantarillas, repleto de todo lo que le desagrada, una profunda repulsión ante todo y mucha confusión al no saber qué hacer en esta situación.

Su perspectiva acerca de este lugar sigue siendo la misma hasta que, en medio de una cena con la familia de Rita, se da cuenta de todo lo que se está perdiendo al vivir tan solo, sintiéndose un poco celoso de la conexión de Rita con su familia. A partir de entonces a Roby se le nota un poco pensativo, y al llegar de regreso a su hogar, él mismo se siente avergonzado de mostrarle a Rita cómo vive realmente.

Sentirse superior

Por otra parte, algo que siempre está presente en la película es el «sentirse superior a otros». Esto lo notamos en Roby cuando conoce a la rata que quiere robar su lugar, y lo trata en todo momento como alguien insignificante y estúpido, subestimandolo, lo que causó que perdiera su lugar. Luego trata de esta misma forma a casi todas las ratas de la alcantarilla, al considerarlas de baja clase.

En esto entra también el Sapo, quien se siente de la misma forma, alegrandose incluso cuando descubre que Roby es de la superficie. En ambos casos es su soberbia lo que los lleva a la perdición, por suerte, Roby si aprende de sus errores y comienza a aceptar que no es superior a los demás.

La mala comedía

La comedia que podemos encontrar en Lo que agua se llevó parece estar dirigida al público infantil-juvenil. Si bien llega a ser muy divertida, la mayoría de los chistes se centran en daño físico hacia el protagonista o algún personaje secundario y las referencias un tanto racistas basadas en estereotipos.

No parecen haber chistes o referencias más allá de eso, y claro, sigue siendo divertido hasta cierto punto, sobre todo para los más pequeños.

Los huecos en la trama

Hay algunos errores en la trama que no llegan a ser tan graves, pero siguen estando allí.

Por ejemplo, tenemos la motivación y el plan del Sapo, que no parece estar tan mal argumentado, ya que se puede decir que su vida fue arruinada por una rata, no obstante, a la hora de la verdad, andaba contando sus planes por todos lados, consiguiendo que sus enemigos obtuvieran la victoria, al poder idear un plan a tiempo. Esto es algo típico de los villanos «para niños» por lo que al ser un cliché no es algo tan malo.

También tenemos el hecho de que marquen a una pizzería en medio de una pelea y les respondan, a pesar de ser animales. El hecho de que haya nitrógeno líquido en las tuberías de una alcantarilla, poco más.

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