Descendientes, una buena idea muy mal empleada

Descendientes, una buena idea muy mal empleada

Descendientes

Podemos ver todo el potencial de Disney en cada película dirigida a la pantalla grande que producen, pero, ¿dónde queda todo ese presupuesto, y empeño en las películas de pantalla chica? Descendientes, siendo una película para TV, con su trama enfocada en los hijos de los villanos y lo que les depara el futuro, pudo terminar siendo una de las mejores apuestas de Disney, pero lamentablemente, es un filme que a duras penas mantiene la coherencia, y el hilo de su propia trama.

Descendientes es una película “muy Disney”, con esto me refiero, a que toma todas esas cosas y mensajes que ya les ha funcionado antes, dándonos un resultado cuya trama original se pierde entre los clichés, y el “vivieron felices para siempre”.

Crítica

Seguimos la historia de Mal, la hija de Maléfica, quien vive en una isla creada con la única intención de contener a todos los villanos de los cuentos y películas Disney. Ya han pasado 20 años desde los sucesos de los cuentos originales, así que todos tienen a sus hijos, están viejos, y un tanto chiflados, a los que solo les interesa que sus hijos sigan “el camino del mal”.

Robar un dulce a un bebé, caminar sobre la mesa del comedor, robar un pañuelo, reír mientras alguien llora… La maldad en su sentido más infantil posible, dejando de lado todo aquello que podría considerarse verdadera maldad, como un psicópata, un asesino, etc.

Mal pasa sus días haciendo estas maldades con sus amigos, el hijo de Cruella de Vil, Carlos, La hija de la reina malvada, Ivi, y el hijo de Jafar, Jay. Todos ellos se ganan la lotería, al ser seleccionados para participar en un nuevo programa de formación a las nuevas generaciones, presentado por el príncipe heredero, Ben, hijo de la bella y la bestia.

Algo curioso es el que se le herede la corona a la edad de 16 años, a pesar de que sus padres están en perfecta salud, lo que podría causar varios problemas al país debido a la inexperiencia de Ben, pero claro, estas cosas no se tocan en las pelis “muy Disney”.

Aun así, a pesar de solo tener 16, se muestra como un futuro rey muy responsable y consciente, al darse cuenta por sí mismo del problema de las nuevas generaciones en la isla. Después de todo, la isla es una cárcel, y los hijos no deben pagar por los pecados de los padres.

Pronto Mal y sus amigos son llevados a Auragon, el país donde todos estos personajes de cuentos residen. Esto es como un choque cultural muy grande para ellos, todo lo que les enseñaron a odiar sus padres es su nueva vida ahora, y además, saben que no deben adaptarse a ello, ya que sus padres los mandaron a aprovechar la oportunidad para robar la varita de el hada madrina, con la intención de liberarlos.

Algo que sucede durante toda la película es que nos repiten una y otra vez, de todas las formas posibles, quién es el hijo de cada quien.

Los personajes

Mal, hija de maléfica, usa sus característicos colores púrpura y verde, dejando de lado el negro (recordemos que esta maléfica es la de la película animada, no la de la versión live action posterior). Ella carga consigo un libro de hechizos de su madre, y lo usa para aprovecharse de la gente, y conseguir sus objetivos. Además, podemos ver cómo utiliza el mismo hechizo de dormir a las personas con la aguja de la rueca, cuando necesita deshacerse de un guardia.

Ivi, como hija de la reina malvada, se nos presenta como alguien sumamente vanidosa, que se preocupa mucho por el estilo y la belleza, cuyo objetivo en la vida, que le ha implantado su madre, es casarse con un rey, o mínimo un príncipe, que pueda mantenerla y llenarla de riquezas.

En este caso, Ivi tiene sueños propios, más allá de lo que quiere su madre para ella, pero se siente insegura en cuanto a estas metas, ya que involucran principios muy distintos a los que aprendió desde pequeña. Además, este personaje mantiene la similitud con su madre al utilizar su espejo mágico, en versión reducida, para salir de pequeños apuros.

Carlos, hijo de Cruella, al contrario de las dos anteriores, que se parecían a sus padres, él no guarda ningún odio por los animales, ni parece tener algún tipo de maldad dentro de sí, ni intenta aparentarlo mucho. Sin embargo, su madre se encargó de hacer que tuviera miedo en extremo de cualquier tipo de perro, cosa que poco a poco va superando ya en Auragon, lo único que lo relaciona con su madre aparte de esto, es su cabello y vestimenta, que claramente parecen parte del guardarropa de Cruella.

De la lista de amigos tenemos por último a Jay, hijo de Jafar, que ciertamente pasa más desapercibido, su personaje no es que sea olvidable, pero sus raíces se pasan por alto muchas veces, ya que nada en él lo vincula con el villano. El problema de este personaje, es que simplemente no sabe trabajar en  equipo (y muchos de nosotros tampoco, así que no es tan malo), y el hecho de que es brusco, cosa que lo ayuda a integrarse a un equipo de deporte.

Como otros personajes tenemos a la hija de la bella durmiente, Audrey, quien está en conflicto constante con Mal debido a la historia entre sus dos madres, y que además se molesta (con mucha razón), cuando Mal le quita a su novio de un día para otro (recordemos que Mal no llevaba ni dos días en Auragon cuando comenzó a salir con Ben).

La hija de el hada madrina, Jane, quien tiene un complejo de inferioridad, al ver cómo su madre ayuda a todos, excepto a su propia hija, dejándose influenciar fácilmente por Mal y su promesa de ayudarla a ser más hermosa.

Y por supuesto, Ben, quien no nos recuerda realmente en nada a la bella y la bestia, aunque sinceramente, sus propios padres no se parecen tampoco a sus personajes originales, pareciendo más bien un par de padres cualquiera.

El obvio mensajes, y los fallos en la trama

Algo que falla en cuanto a coherencia de los personajes, es cuando bella, habiéndose casado con una bestia que secuestró a su padre y la mantuvo prisionera, hace mala cara cuando su hijo le dice que es pareja de la hija de una villana, algo que hace sentir a su personaje muy irreal y forzado.

En la película vemos como toda persona “mala”, puede cambiar gracias “al poder del amor”. Mal se pone en contra de su madre, protegiendo a Auragon, Ivi rechaza a los príncipes guapos y ricos, dedicándose a su pasión mientras encuentra el verdadero amor en el hijo de tontín, Carlos adopta un perro, y Jay aprende a hacer amigos y hacer trabajo en equipo.

Todo resulta en un mensaje de “debemos conocer a las personas antes de juzgarlas”, “todos merecen una segunda oportunidad”, “hay bondad dentro de cada persona”, y claro “el amor es lo más fuerte y poderoso del mundo”.

Al final todos aceptan a los marginados de la isla, mientras cantan, se toman de las manos, y nos muestran un pequeño final feliz, con una trama lo suficientemente abierta para dar pie a otras películas.

El mayor problema de la película podría ser el uso de canciones poco memorables, ya que dentro de esta hay varias muy buenas, y otras apenas pasables, junto con actuaciones que definitivamente podrían ser mejores en casos como Maléfica, los pésimos efectos especiales, y el uso de la maldad demasiado infantilizado, aunque claro, esto último se atribuye al tipo de público dirigido.

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